MANZANILLA

La manzanilla es mi vino

porque es alegre, y es buena

y porque -amable sirena-

su canto encanta el camino.

Es un poema divino

que en la sal  y el Sol se baña…..

La médula de una caña

más rica que la de azúcar….

El color que da Sanlúcar

a la bandera de España.  

Manuel Machado

Sanlúcar de barrameda vive envuelta en un microclima muy especial propiciado por su ubicación en la desembocadura del río Guadalquivir; bañada por el océano Atlántico, donde éste vierte sus aguas;  y por las marismas de Doñana, paraje singular enclavado sobre el antiguo delta.

Además la ubicación privilegiada de la misma se encuentra dividida en dos bancales que la distribuyen en dos zonas, el Barrio bajo situado a nivel del mar y el Barrio alto  ubicado unos metros más arriba.

La conjunción de todos estos factores acariciados por la suave brisa marina que llega de Poniente y que se frena al encontrarse con la muralla que ofrece el Barrio Alto hacen posible la singularidad del velo de flor que hará posible la crianza biológica de tan célebre caldo. La Manzanilla.

 Y de esta forma tan poética emerge este vino blanco y seco de la Catedral de la tapa, Sanlúcar de Barrameda.

La señorita de los vinos y la reina del mar, la llaman.  Y no es de extrañar ya que es ideal como aperitivo y acompañamiento para todo tipo de platos con sabor a mar. Como los elaborados con pescados y mariscos.

Langostinos de Sanlúcar. Como cocerlos.

También armoniza con sabores salinos como los embutidos y salazones así como con adobos y marinados.

En cocina, la trufa de los vinos es como a mi me gusta llamarla. Base para la mayoría de platos del recetario sanluqueño. Sublime resultado cuando la empleamos en la elaboración de salsas,  recetas de  carnes, pescados, mariscos, legumbres….

Para resaltar el matrimonio entre la Manzanilla y los alimentos, lo ideal es utilizarla tanto para cocinar como para maridar la receta que con ella hayamos elaborado. Así, conseguirás crear una fusión aromática que entrelaza e incorpora increíbles sensaciones al paladar.

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. Hola, Karina.

    ¡Ay! Cómo me gusta el vino, el buen vino.

    Cuántas historias se han compartido alrededor de un vino…
    Cuántos momentos…

    Yo siempre recuerdo momentos especiales que han sido acompañados de un rico vino. Aunque confieso que en mi época de universidad también consumía de los baratos y también recuerdo esos momentos (pero por otras circunstancias, jejejej)

    No conozco de cepas ni de tipos de vino ni cosas técnicas. Pero, a mi, si me quieren “tener en el bolsillo”, que me regalen un buen vino 🙂

    1. Así es Thania, hay un refrán que dice algo así como cuantas historias hay alrededor de una botella vacía. Y si es de buen vino pues mucho mejor, jajaja.
      Gracias por tu comentario.
      Besos!!

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